Raúl Hilario Montes
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Nota estratigráfica del 22 de Mayo, 2026

Raúl Hilario Montes 2026 Exposición Godsworth, Jesse Darling Read English version

Estrato 0

Deambulando por Ámsterdam conocí a Mariana quien me recomendó una muestra en una iglesia cercana. —Sigue hacia delante, y a la derecha la verás. Efectivamente la encontré rápido. Pero a medida que me acercaba y descubría sus grandes dimensiones dudaba de que allí dentro podía haber una exposición. Avancé pensando: seguramente me haya equivocado de iglesia, pero así aprovecho y la veo. Más adelante, el cartel confirmaba el sitio correcto. Creía que habría una pequeña sala aislada en el interior destinada a este propósito pero cuando entré, fue realmente sorprendente descubrir que toda la iglesia estaba intervenida por el artista.

Estrato 1

Montones de tierra y escombros sobre el suelo dibujaban una especie de islotes. Muebles rotos, chatarra y otros objetos en deshuso recolectados en el espacio público subrayaban la arquitectura del edificio. Ramajes, lonas y materiales de construcción se alzaban a varios metros de altura apuntando a aquellos ocho siglos de bóveda de madera. Todo aquello, dispuesto sobre aquel suelo-archivo propio de Oude Kerk —el edificio más antiguo de Ámsterdam— se expandía, casi levitando por la tensegridad del diálogo entre el pasado y el presente contínuo, lo público y lo íntimo, el subsuelo y el cielo. Era impactante presenciar la ciudad colándose con toda su materia de cambio.

Estrato 2

Me resulta curioso que este espacio que fue consagrado a San Nicolás en 1306, —protector de los que no paran quietos, es decir de marineros, comerciantes y viajeros— hoy albergue precisamente una instalación ensamblada a través de materiales pertenecientes a un universo parecido: al del tránsito. Tanto el espacio como los objetos han adquirido nuevos usos y significados y no han borrado ni ocultado las anteriores; por el contrario, evidencian esta convivencia y libertad al desprenderse de la unifuncionalidad que se esperaba de ellos en su origen.

Estrato 3

Las luces de Jesse Darling me recordaron a las que decoran los cacharritos, que se pliegan en camiones y aparecen una semana y desaparecen. Las vidrieras medievales surgieron como narrativas lumínicas codificadas en vidrio para quienes no sabían leer. Pero su efecto iba mucho más allá de la narración: teñían el espacio, construían toda una escenografía que alteraba la percepción de quien lo habitaba y predisponían el cuerpo a experimentar lo sagrado. Darling consigue algo parecido con sus bombillas de colores. El artista las coloca estratégicamente, transforma la experiencia del visitante y genera nuevos relatos al señalar la arquitectura, la historia y aquellos detalles que decide iluminar.

Estrato 4

Lo sagrado y lo profano no se oponen. Se necesitan. Todo objeto que transita de un régimen simbólico a otro arrastra consigo un residuo irreductible de lo que fue: hay profanidad en cada cosa consagrada y sacralidad en cada cosa profanada. De modo que el escombro no es el opuesto de lo sagrado. Es su materia prima. Darling articula exactamente esa tensión. Pero no se queda solo en lo simbólico: su elección de materiales responde también a una conciencia del presente. El artista pone el foco sobre un tiempo en el que los sistemas sociales, políticos y ecológicos crujen bajo su propio peso, seleccionando objetos que conservan las huellas de ese desgaste y que permanecen en la instalación como testimonio de ese tiempo. Así, el espacio se organiza verticalmente —entre lo subterráneo y lo celeste— y horizontalmente —entre lo común y lo íntimo— como un trazado de ejes en el que tanto sus intersecciones como los vacíos que dejan componen Godsworth.

Estrato 5

A las luces se le han apagado las bocinas y se le ha encendido un coro. A las patas se le ha caído la silla y se le ha quedado un roto. ¿Es el sol que entra por mi balcón, el mismo que sale por tu ventana? Quizá si sigo el trazo del rayo que me toca, consiga llegar al centro alquímico que refleja en tí un nuevo calor.
Layers,
leyes,
liers,
loyal,
luna.
Las patas han crecido sin vértigo y el fantasma toma asiento. Las luces se han derretido y el deseo las llama en silencio. ¿Es la sombra que dan los olmos la misma que da una cornisa? Quizá si sigo su repliegue, consiga darle la vuelta.
Nota estratigráfica del 22 de Mayo, 2026.